BIENVENIDO a la página del Parc Guell, donde podrá visitar virtualmente todo este parque monumento. Descubrirá rincones, fotos en las diferentes estaciones del año, vídeos, etc. Si va a visitar esta maravilla, desde esta web encontrará todo lo necesario para hacerlo, si ya lo hizo, sorpréndase lo que no llegó a ver.

LA ENTRADA


El acceso principal al parque se realiza por la calle Olot (capital de la comarca de la Garrotxa), al situarse en la entrada puede observarse la espectacular e inacabada muralla que en un principio debía de rodear al parque. En esta parte del muro pueden observarse los diferentes anagramas con el nombre del parque en diferentes colores.
Nada más acceder al parque puede verse una peculiar cueva que servía para entrar con los carruajes y poder bajar de ellos. Dicha instalación está hecha con la forma de un elefante y si nos fijamos detalladamente podremos ver las cuatro patas y la trompa.
Toda la construcción del parque está cargada de simbolismos y nada esta echo o colocado al azar, todo tiene una explicación a veces muy apoyada esta en temas esotéricos. Por ejemplo si nos fijamos en la columna central del elefante veremos que en esta hay un agujero, con esto Gaudí quiso demostrar que no todo es lo que parece, en este caso una columna maciza de piedra no es tan maciza ya que su interior está totalmente hueco.

Otras construcciones a destacar son sus dos pabellones situados a cada lado de la entrada. Su forma y construcción está inspirada en muchas formas, como el tejado que tiene forma de silla de montar o los remates de las chimeneas que tienen forma de seta. Para construirlos Gaudi utilizó materiales y pinturas sencillas, combinando técnicas tradicionales con prefabricados en cemento, realizados en la cementera que disponía Güell. Cabe destacar el “trencadis”, como técnica constructiva presente en estos dos pabellones con en todo el parque.
El pabellón derecho era la conserjería, gestionado este por un antiguo conserje de los Güell y su hermana.
El izquierdo era utilizado como pabellón auxiliar y en el estaban destinados para el público asientos y teléfonos.


Después de acceder de lleno en el parque podemos contemplar majestuosamente la escalinata de acceso a la plaza principal del parque. En dicha escalinata podemos ver claramente tres zonas diferenciadas, todas ellas cargadas de construcciones con gran simbolismo.
En la primera zona encontramos una pica donde desembocan unas extrañas figuras y donde entre ellas pueden observarse un compás graduado a la derecha y un círculo del mundo a la derecha.
En la segunda zona, destaca claramente el escudo de Catalunya, formado por un escudo de oro y cuatro barras de rojo sangre. Del centro del escudo sale una cabeza de serpiente de color bronce, alrededor de estas formas en un fondo azul, podemos observar los frutos de los eucaliptos. Dichos símbolos se colocaron porque el eucaliptus fue un árbol muy utilizado para desecar zonas húmedas, las cuales eran las causantes de muchas enfermedades que en la edad media provocaban la muerte de miles de personas.
Barcelona debido a que fue la ciudad más densamente poblada de Europa, tuvo muchos problemas en este sentido.

Como podemos observar el Park Güell tiene una enorme carga de simbolismos, y cualquier detalle que veamos en el mismo, no fue colocado por Gaudí por casualidad, todo es fruto de un profundo estudio y costumbres de aquella época, algunas de las cuales tenían un nacimiento ancestral.
En la tercera zona, bien sujeta esta la salamandra o llamada popularmente el “Drac” (Dragón), sin duda alguna la figura más representativa y popular del parque. Llamativa por sus colores evoca el fuego representado en un animal.
En la parte superior de este enclave encontramos un banco perfecto para reposar y contemplar toda la escalinata. Dicho banco fue construido por Gaudí, con la peculiaridad de que en invierno entra la luz del sol de lleno para calentarlo y en verano estando el sol por encima provoca una sombra perfecta para descansar. Otra de sus peculiaridades en su forma de boca de una máscara.

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